Los primeros capítulos nos dejaban entrever que la jefa de Michael y otro hombre habían podido tener algo que ver con las 2 realidades de Michael. Poco a poco vemos que lo que habían hecho era robar droga y Michael había estado a punto de descubrirles. El clímax llega con un capítulo genial en el que no dejan de repetirnos una parte de la canción Bohemian Rhapsody de Queen, "I see a little silhouetto of a man", y resulta que ese hombre pequeñito es el nuevo compañero de Bird. Le reconoceréis por la pinta de hobbit que tiene y por haber provocado el accidente de Michael.
Hasta ahí bien. Nos habían entretenido con muy buenos casos en las 2 realidades, las sesiones con sus psiquiatras son interesantes. Y aunque el embarazo de Emma me pareció un error enorme, no hablemos ya de todo ese lío de la pelea con los padres de ella y meter a la chica en su casa, era perdonable. Pero además no dejaban el "misterio de las 2 realidades" a un lado, y lo agradezco. Habría odiado que nos hiciesen algo parecido a lo de Red John en The Mentalist y nos olvidásemos de EL problema durante temporadas enteras.
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| Homenaje al pingüino del capítulo That's Not My Penguin |
Los últimos 2 episodios parece que los han hecho corriendo, intentando meter el máximo de informacióm posible para darle un final más o menos "coherente" y algo de acción. Y se han pasado. Michael va corriendo de un lado a otro y de una realidad a otra. Que si voy a matar a este, que si hay un accidente y mato a este otro; que si cuéntaselo a la jefa pero no, que la jefa está metida en esto; que si voy a la cárcel pero en la otra realidad soy libre y haré justicia... Vamos, Michael dando vueltas en círculo como un pollo sin cabeza.
| Al pobre Doctor Lee siempre le tocan los pacientes más desequilibrados |
Lo único que me ha gustado del final ha sido su última charla con el Dr Lee, su psiquiatra de la realidad "naranja/roja", la de Hannah. Esa última charla en la que Michael se adentra en su fantasía y crea una tercera realidad. No sé si he entendido lo que los guionistas querían, pero lo que a mí me dice esto es que efectivamente, Michael se estaba inventando una de las realidades y ahora se ha inventado otra. Lo que nunca sabremos es qué realidad era la verdadera.


